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Cómo definir la estructura de contenido de tu sitio web

Definir la estructura de contenido de tu sitio web es uno de los aspectos más importantes a desarrollar antes de renovar o crear uno. La estructura de tu sitio web debe responder en función de la estrategia de contenido.

La estrategia de contenidos en términos generales, es la planificación a ejecutar, en función de objetivos claros a alcanzar. Estos han sido estudiados  y determinados según la realidad de la empresa u organización, las que pueden ser:

  1. Sus capacidades para invertir en marketing digital;
  2. Su quehacer, su público objetivo;
  3. la tecnología;
  4. herramientas y otras plataformas disponibles, pagadas y gratuitas a las cuales se puede tener acceso, entre otros.

Sin embargo, por las mismas razones, la estrategia de contenido sufrirá cambios pequeños y grandes en el tiempo, debido a las nuevas tecnologías, realidad de la empresa y todo lo que afecten de alguna manera a cualquiera de las variables antes mencionadas. 

Entonces, ¿Cómo definimos la estructura de contenido de un sitio?

Si tomamos en cuenta lo anterior y razonamos que, la creación de un sitio web es una inversión que esperamos se mantenga vigente, durante la mayor cantidad de tiempo posible, se mantenga funcional y capaz de cumplir los objetivos por los que fue creado desde un inicio.

La estructura del sitio web debe ser capaz, no sólo de responder positivamente a las necesidades de la estrategia de contenido inicial, sino que además, responder a los requerimientos y necesidades de las estrategias de contenido siguientes.

Por último, debemos entender que la estructura será la base de nuestro contenido más importante y completo, y desde aquí, este contenido derivará y será entregado a través de otros canales que generan presencia ante tu público, como redes sociales, prensa, prospectos, clientes, etc.

¿Qué queremos lograr con nuestro sitio web?

O dicho de otra manera, ¿Por qué invertimos en un sitio web? Mientras la respuesta no sea “porque hay que tenerlo” todo está bien. Si vamos a invertir tiempo y dinero en algo, es porque esperamos que dicha inversión rentabilice de alguna manera. 

Primera idea de objetivo 

Vender más. Es la idea que siempre llega primero a la mente, pero con justa razón, ya que sin ventas, ninguna organización es capaz de sobrevivir. Para esta línea se debe idear una estructura que planifique de antemano el proceso que deberá seguir nuestro potencial cliente hasta concretar la venta.

Obtienes un bonus, si además cuentas los pasos y clics que hará el usuario para lograr obtener una cotización formal y una medalla de héroe si estos pasos son 3 o menos.

Segundo objetivo 

Carta de presentación. Muchas veces cuando estás partiendo y piensas en invertir en un sitio web, no partes con la idea de un portal completo. Basta con algo que puedan ver tus potenciales clientes, que has visitado o contactado personalmente, y quieres que “exista algo detrás de ti”. Esto para obtener respaldo de que de verdad eres empresa, y no alguien que solo “anda con lo puesto”. En este caso, el objetivo es demostrar seriedad y que te ayude a sumar puntos de confianza con tus prospectos para cerrar negocios.

Tercer objetivo

Aumentar los prospectos comerciales. Ya sea que los interesados llegaron a través de una referencia de un cliente, por posicionamiento en Google o por una campaña en redes sociales. De cualquier forma, tu sitio web puede tener como objetivo principal que quienes entren, y estén realmente interesados en lo que ofreces, te contacten.

Para lograrlo, el sitio web debe estar diseñado para que los usuarios tengan a la mano un “llamado a la acción”. Estos elementos permiten que los usuarios encuentren mientras navegan, un botón, un acceso o formulario que les permitan entregar sus datos de contacto; una idea general de su necesidad; o en el mejor de los casos, comunicarse directamente contigo, a través de un número telefónico, un Whatsapp, un correo electrónico e incluso, la ubicación de tu tienda, local u oficina, para que pueda visitarte. En este caso, el objetivo es generar contacto con el o la interesada en lo que ofreces.

Cuarto objetivo

Educar o evangelizar si se prefiere. Cuando lo que ofreces no es de conocimiento general pero sí es de su interés, aunque no lo sepan. Algunas empresas y organizaciones se enfrentan a este problema “especial” a la hora de ofrecer sus productos o servicios. ¿Un ejemplo? Imagina que tu producto o servicio tiene cierto nivel técnico y de complejidad, que a menos que trabajes en el área, no todos saben siquiera que existe.

Ahora, si de forma adicional, este servicio es una especie de certificación para las copropiedades de edificios y condominios, exigido por ley y que de no tenerlo, existe multa. Imagina además, que aunque sea ley, las municipalidades que los las encargadas de fiscalizar y multar a quienes no posean esta certificación, pero no lo hacen, y las personas que residen no tienen idea de que deben poseer dicha certificación. La mejor manera de vender tu producto en esas circunstancias, es educado (experiencia personal). Como se expresó anteriormente, este es el objetivo de educar y abrir mercado.

Quinto objetivo

Demostrar la diferenciación frente a la competencia. Si a ojos del cliente todos venden lo mismo, pero tú sabes el esfuerzo que inviertes en elevar los estándares de servicio, en la calidad del producto, o todo lo contrario, te enfocas en reducir al máximo los adornos para mejorar el precio y plazos de entrega.

Debes comunicarlo para que quien te encuentre, se de cuenta de las diferencias claras por las que apuestas, que esperas que un nicho de tu mercado responda positivamente. Este podría ser un objetivo mixto, entre educar y generar contacto con los interesados en tus servicios, pero generando énfasis en resaltar las cualidades de tus servicios y/o productos por sobre lo que existe. 

Estos no son los únicos objetivos que puede tener un sitio web, pero son los más frecuentes. 

Si estás pensando crear un sitio web, conversemos.

Cuando tienes claro el objetivo de tu sitio web y haz determinado la estrategia de contenidos, es momento de identificar las partes de tu sitio web, es decir, definir todas las páginas interiores y secciones, en función de que contribuyan a lograr nuestro objetivo. No olvidar que el diseño de interfaz de usuario juega un papel fundamental también, por lo que no puede ser visto como un tema menor.

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